lunes, 8 de enero de 2018

III Carrera popular Villa de Quero, enero 2018.

    Primera carrera de este año. De momento he participado en las tres ediciones de la prueba que organiza el Ayuntamiento de Quero en beneficio de ASPRODIQ. El carácter benéfico de la misma y el cariño con el que nos tratan nuestros amigos Alberuki e Iván hacen que nos olvidemos por completo de los pequeños fallos organizativos. En esta ocasión (también) ha hecho un frío criminal. Tanto que lo único que decíamos el tropel de laguneros que corrimos era: dan ganas de subirnos al coche y volver al pueblo... Pero claro, eso nos habría dejado sin una nueva batalla entre Alfonso y yo, y, reconocedlo, estábais deseando ver el desenlace...
    Aunque anuncian 7 kms, nuestros gps, y la medición con sigpac, nos lo reduce a 6'7. Parece una chorrada, pero no, esos 300 metros dicen mucho del ritmo promedio; al final lo explico ;-)
    Saludos a los amigos que se han acercado a participar, Mari Tere, Angel Quintanar, Anita ... del resto me suenan sus caras, pero no los conozco. Unos 65 inscritos, terminaremos 50 y tantos.
    En cuanto a lo competitivo, además de mis compañeros de club, Alfonso y Bienve, apenas localizo a uno o dos veteranos B que pueden ocupar los puestos de podio, por lo que la batalla con mi bestia negra (Alfon) está servida. Hoy quiero llevarme un trofeo a casa y voy a luchar "a muerte" por ello.
    Caliento yo solo, por mi cuenta, apenas acompañado unos metros por David (fisio), que, conociéndome, me pregunta por el ritmo que voy a llevar y se anima a acompañarme.
    Con la mente fría (y el resto del cuerpo), me preparo para colocarme en la salida y pegarme bien a Alfonso. Hoy la táctica será diferente, seguirle muy de cerca y rematar con tiempo...
    El cachondeo que no falte.
    Cuando ya todos estábamos listos, un corredor de Criptana se acerca a la chica que da la salida y le dice que va sin chip, que lo esperemos un minuto...menos mal que todos nos lo tomamos bien y eso que nos estábamos quedando congelados!!
    En cuanto vuelve, salimos como rayos. Demasiado rápido, soy consciente, pero son pocos metros antes de girar a izquierdas y subir una cuestecilla corta, pero muy empinada. Es muy difícil saber regularse, no subir fuerte para acabar sin resuello y con las pulsaciones por las nubes, viendo como Alfonso va poniendo metros de por medio. Pero soy capaz de controlar y no me dejo llevar, conozco bien el circuito y se que hay muchas zonas donde le puedo dar caza.
    600 metros después, en la primera bajada reseñable, empiezo a soltar zancadas, recorto un poco. El gps marca 3'30", que bestialidad joer, espero tener fuerzas suficientes para aguantar estos cambios tan fuertes para mi. El primer mil cae en 3'46.
    Callejeamos, acelero en cada giro, las piernas responden estupendamente, los pulmones también, ya no hace frío (se confirma mi teoría: corriendo no hace frío). Voy recortando metros y cuando pasamos el km 2 (en 3'48"), tengo a Ignacio y Alfonso a escasos 5 metros. Un acelerón y en nada ya estoy pegado al grupo que forman junto con un Bikila y ... joer, no recuerdo si iba alguien más ... ah, si, David. Tardan unos 200 metros en percatarse de mi presencia, y en cuanto lo hacen, comienzan a hablar ambos: ya está aquí nuestro amigo, verás la que nos va a dar ... Yo, muy cauto, guardo todas mis fuerzas, y eso significa que por la boca solo entra y sale aire, nada de "casquera". En cuanto se descuidan, hachazo. Siguen hablando. Decido sobre la marcha que voy a ir a tirones, procurando que no se queden muy atrás, para que también tengan que hacer lo mismo. La diferencia es que yo acelero cuando me veo bien y aflojo cuando quiero, ellos, en cambio, tienen que ir en tensión, acelerando cuando menos se lo esperan jejeje. Con esta táctica llegamos casi al final de la primera vuelta y al localizar a nuestros amigos Casero y Uti, les hago señas para hacerles ver que lo llevo todo bajo control.
     A todo esto, el 3 lo hemos pasado en 3'48" también, habrá que tomarse un respiro, digo yo!!
    Giramos hacia meta, vuelvo a acelerar, quiero tomarme unos metros de ventaja para subir tranquilo la cuesta. Este pequeño colchón me va a servir para dos cosas, no subir demasiado las pulsaciones y hacer que el resto se esfuerce más de la cuenta para, instintivamente, intentar cazarme subiendo. No puede salir mejor mi jugada, al acabar la carrera, Ignacio me decía que parecía que yo subía andando jeje. En cuanto llegamos arriba y noto que están cerca, zas, hachazo!! Bajo fuerte y recupero en unos metros. Nueva bajada y nuevo hachazo, pasamos el km 4 más lento que ninguno 4'04". Desde ahora voy a tomas pocas referencias de mis perseguidores, me limitaré a acelerar tras cada giro y en las bajadas, a mi gusto completamente, para que el esfuerzo extra de ir haciendo "la goma" conmigo, les deje fundidos. 
    Sobre el km 5, que vuelvo a pasar en 3'46", voy con otro corredor al lado todo el tiempo. Parece más joven que yo y lleva un ritmo continuo, aunque de vez en cuando también acelera para quitarme del medio. A lo lejos localizo a Iván Cantos. Se me hace muy raro ver que lo tengo al alcance, pero si tengo la oportunidad de llegar por delante, voy a aprovecharla.
    Antes de llegar al km 6, mi acompañante da un buen arreón. Casi me quedo, pero, como antes he dicho, conozco bien el circuito y conozco mis fuerzas, se que puedo dar un poquito más, aunque ya va quedando poco. Pasamos  en 3'55" (aunque yo voy tan justito que ni lo miro, este dato lo saco de endomondo). Adelantamos a Iván, trato de darle ánimos. Últimos giros, vuelvo la cabeza y veo cerca a Ignacio. Un primer impulso me lleva a hacerle un gesto para que acelere y así pasar juntos por meta, pero tras el penúltimo giro, mi acompañante vuelve a atacar y yo, que me pico hasta con mi sombra, respondo. Me pego a su espalda, espero a la última calle y allá que te va, sprit a todo lo que dan mis piernas!!

    Consigo sacarle unos buenos metros de distancia. En meta localizo a Nieves con su cámara y tras levantar los brazos, como símbolo de mi personal victoria, trato de sacar una buena sonrisa.

    El resultado, 25'30", a 3'48" de media. Si hubiesen sido 7 kms de verdad, a 3'38" y eso sabemos que no puede ser jejeje. Octavo de la general y segundo de mi categoría. Todo un éxito para mi.
    El resto de laguneros lo ha hecho fenomenal, en total nos llevamos 5 podios, casi ná.
    El domingo que viene corremos en Herencia, en el barrio de San Antón ... el duelo está asegurado.



martes, 2 de enero de 2018

San Silvestres, fin de año.

    Desde el Cross de la Constitución he podido entrenar de forma aceptable. No ha habido molestias ni parones. He corrido lento, he hecho series, cuestas... he disfrutado. Ahora toca recoger los frutos.
    El sábado 30 nos fuimos a Puerto Lápice. Ali, Ignacio, Krystian, Alfonso, Uti de palmero y un servidor.

    Aunque tengo buenos resultados en esta carrera, de tan solo 2 kilómetros, esta vez toca salir a pasarlo bien, o sea, a correr mucho, pero sin darlo todo. ¿Por qué? pues básicamente porque el podio ya se vehía venir, en cuanto localizamos a Higinio, Miguel Vera y Tony Layos; y para colmo, Ignacio y Krystian son mejores que yo en esta distancia (y en cualquier otra jaja). También está mi amigo Luis Ortiz, que es más rápido, además de algún que otro "galgo" que, aparentemente iba a dar guerra.
    Pues lo dicho, a pasarlo bien, y la mejor manera es con buen humor. Sin dejar ni un minuto de bromear con Alfonso, le digo que hoy tengo que sacarme la espinita que me dejó clavada en la última carrera, en la que llegó por delante de mi. Tras un buen calentamiento, nos colocamos unos 30 y tantos corredores en la salida. Higinio y Krystian salen como alma que lleva el diablo, sacando una clara ventaja al resto antes del primer giro. Detrás, los que he mencionado antes. Alfonso va delante de mi, pero a los pocos metros se gira para localizarme y me deja colocarme a su lado. Ha planteado bien la carrera, me va a acompañar, sabiendo que yo soy cauto en la salida, así no desgastaremos fuerzas innecesariamente, ya que a otro día corremos en Villacañas...
    Yo voy relativamente cómodo, cazando a varios de los que salieron disparados al inicio. El primer mil lo marca el reloj en 3'36" y de sensaciones y fuerzas me veo bien. Como dije antes, ya que no voy a jugarme un puesto en el podio, voy a regular hasta la última recta. En el penúltimo giro alcanzamos a un corredor. No parece que vaya tan bien como nosotros, pero yo decido dar un hachazo para quitárnoslo del medio rápido. Alfonso me sigue y me alcanza en contrameta. Me hace un cambio al que respondo bien y antes del último giro suelta un grito (que yo interpreto como "fin de mis fuerzas"). Como voy bien, decido darlo absolutamente todo en los últimos metros, que serán unos 200 metros aproximadamente, y voy dando las mayores zancadas que mis piernas pueden permitirme ... tanto que a falta de unos 5 metros adelanto a otro corredor que ni había visto antes, llegando justo detrás de Ignacio en octavo lugar. Marco mi mejor tiempo en esta carrera, 6'54". Después salgo en busca de Ali, que consigue entrar en tercera posición femenina, con un ritmo superior al habitual.


    Las tortas con chocolate nos volvieron a cargar las pilas a tope para la última prueba del año.
    Como es tradicional, la mayoría de los laguneros nos fuimos a Villacañas. Unos a pasar un rato de risas y otros a "batirnos el cobre". Me marco como objetivo tratar de llegar delante de Alfonso. Está en muy buena forma y ha demostrado que en esta distancia (algo menos de 6 kms) me puede ganar perfectamente. Trato de hacer un buen calentamiento, evaluando mis piernas, por si el calentón de Puerto Lápice ha dejado mella. De momento responden perfectamente, aunque aquí hay otros factores que son los que van a determinar el resultado final...
    Nada más comenzar, procuro ir rápido los primeros 100 metros aproximadamente. La razón es que la calle se estrecha bastante y no quiero tener que ir zigzageando después para adelantar  a los "gaseosa". Empezamos subiendo la Calle Mayor y el grueso de la carrera va bien estirado por la posición que ocupo. Pronto me dan alcance Javi Rivera y Jaime Aranda. Bromeo con ellos y les digo que avancen, que ya me ocuparé de adelantarles en la segunda vuelta. Son tipos altos, así que me pego a sus espaldas, ya que justo donde coinciden la Calle Mayor con San Roque, pega de frente un frío viento que te hiela hasta el pensamiento. Ya me había preocupado de comprobarlo en el calentamiento, cuando vi la dirección que traía el aire esta tarde. En la pequeña subida de la Calle San Blas localizo a mis compañeros Alfonso, Ignacio y Krystian. Me aventajan unos 20 metros.
    Nada más comenzar a bajar acelero con fuerza para tratar de acercarme lo máximo posible. Recorto unos metros y vuelvo a mantener el ritmo. Pero esta gente está bien fresca y poco a poco vuelven a distanciarse de mí en la Calle Concepción. Doy por sentado que en la bajada de la Avenida Madridejos volveré a recortar metros, pero de la misma manera que yo soy capaz de bajar, según el Garmin, por debajo de 3'40", ellos igual. Vamos, que los 25-30 metros que me sacan no hay quien los recorte!!
    Nada más volver a tomar la calle principal, alcanzo a Maxi "Tachuela". Se pega a mi en la subida y ahora si que me veo desprotegido del frío viento del norte. Me toca apechugar, cerrar los puños y apretar los dientes. Enseguida me quedo congelado y bajo considerablemente el ritmo. Las piernas y los pulmones van bien, pero ahora las fuerzas me han dado el primer aviso.
    Nueva referencia en San Blas con mis compañeros de club: igual que antes, no me hago con ellos. Vuelvo a bajar con ganas y esta vez también trato de acelerar un poco en la Calle Concepción, pero no recorto nada. Para colmo, escucho decir a alguien entre el público "que mala cara llevan ya algunos", justo cuando paso yo ... mierd..!!! Y es que llevan razón, aunque el ritmo es bastante alegre, la cara debe ser un poema.
    Nueva bajada por la Avenida Madridejos. Hay que darlo todo. Acelero progresivamente, 3'45" a la altura del Porrón, 3'35" por el Mercadona, aguantando hasta la rotonda del Sembrador y ... mi amigo David (el fisio) que se pone a tiro ...
    Como no daba alcance a Alfonso, ya había decidido olvidarme de él, pero si tengo tan cerca a David, no voy a desaprovechar la oportunidad. Conozco bien el pueblo, conozco bien la carrera y me conozco a mí. Los escasos 500 metros que faltan para acabar van a ser "a muerte".
    Adelanto a David a la altura de los chinos, a otros dos corredores que llevaba todo el rato delante, también. Giro hacia la Calle Mayor, miro el Garmin, 3'15", venga Eladio, tú puedes más!!! Alfonso está justo delante, el público aplaude con fuerza, acelero más todavía y en el cruce con la Calle Iglesia adelanto, corriendo con todas mis fuerzas, a mi compañero. Ya no bajo el ritmo los pocos metros que quedan, no sea que le de por contraatacar, y paro el crono justo detrás de Ignacio y Krystian, logrando mi mejor marca en esta prueba 21'07". El chasco me lo llevo después, cuando veo que, a pesar de haber llegado el 18º de la general, soy 4º en mi categoría ... oohh, que pena...
   
    Cuando vamos a buscar abrigo localizo a Ali, a punto de terminar. Lleva muy buena cara y, aunque no ha optado a podio aquí, se la ve contenta. Felicidades tesoro!!
El domingo corremos en Quero, nos vemos allí.



sábado, 9 de diciembre de 2017

XXII Cross de la Constitución, Alcázar de San Juan, 2017.

    Para tratar de mantener la “chispa competitiva”, decido volver a participar en el Cross
de la Constitución que se celebra anualmente en Alcázar de San Juan. No soy crossero,
me va más el asfalto, pero tener al lado de casa una prueba que, además es gratuita, y
disponiendo del día libre, es una oportunidad que no se debe dejar escapar.
    Acudimos varios compañeros del club, también viene Ali, que participará después, en
categoría senior femenina.

    La mañana es especialmente fría, tenemos que hacer un buen calentamiento para
prevenir lesiones, así que acompaño a Ignacio y damos una vuelta completa al circuito
aumentando poco a poco el ritmo. Desde la primera zancada noto excesivamente duras
las zapatillas, no soy capaz de correr con buena técnica, cosa que achaco al terreno,
arena compactada y césped. No tengo el agarre que proporciona el asfalto, pero,
sabiendo que en esta plaza no me voy a acercar a los puestos de cabeza en mi categoría,
es algo que no me preocupa en absoluto, de hecho, voy relajadísimo a la salida, casi de
más…
    Ignacio, ambicioso, se coloca delante. Fillo se queda un rato charlando conmigo, pero
luego va a buscarlo. No veo a Javi ni a Alfonso, ni a Josué. Juanan, nada más dar la
salida, se pone a mi lado “voy contigo, que me traes suerte”, me dice jeje. A ver si es
verdad y te sale una buena carrera!!

    Curiosamente no me parece que el pelotón haya salido demasiado rápido,
exceptuando la cabeza, claro. Así que voy muy cómodo los primeros metros, sin
adelantar y sin que nadie me adelante. Pero tras los primeros giros ya me toca ir
esquivando y rebasando atletas “gaseosa” (de los que salen mucho más rápido de sus
posibilidades). El frío también hace que se me caiga la cinta del pulsímetro, así que, a la
primera de cambio me la quito y se la paso a Uti, que desde un rinconcito soleado nos
anima y hace algunas fotos.
    En un primer vistazo localizo a Ignacio por delante, detrás Alfonso, luego Fillo y su
hermano Javi, detrás Juanan y yo. A Josué no lo localizo. El pelotón se va estirando y la
ventaja de mis compañeros aumenta poco a poco.
    Pasado el primer kilómetro noto que Juanan no me sigue. No puedo hablar de ritmo
con exactitud, ya que en el parque Alces no se recibe muy bien la señal del gps y los
datos que arroja son erróneos, pero calculo que voy ligeramente por debajo de los 4
minutos el mil. Unos metros después, veo que tengo a tiro a Javi, y tras la primera
vuelta, que paso en 7’47”, lo alcanzo.

    A Ignacio casi no lo veo ya, Fillo está cerquísima de Alfonso y Javi se pega a mí,
parece que haremos las próximas vueltas juntos. Me planteo mantener el ritmo de la
primera vuelta, ya que así debería ir comiendo terreno a Alfonso. El día de antes
bromeaba diciéndole que iría detrás todo el rato, para luego adelantarle en la última
recta, estaría gracioso que se cumpliese mi premonición… Pero a pesar de ir rápido, no
recorto ni un centímetro. Va unos 50 metros por delante, con paso firme.
    Conforme va acabando la segunda vuelta, calculo mentalmente el crono con el que
debo pasar para llevar el mismo ritmo que en la primera. Pues 15’34”, leche, lo he
clavado!! Y lo mejor de todo es que, a pesar de ir con la respiración forzada por la
congestión, muscularmente me encuentro muy bien. Toca acelerar un pelín y hacer
algún cambio cuando no haya giros…

    Sin mirar atrás, percibo que Javi sigue a mi lado. Le hago el primer cambio y parece
que responde con facilidad. Adelantamos a varios corredores, llegamos al último
kilómetro y antes de llegar a una zona de giros, vuelvo a cambiar. Pero la jugada no me
sale tan bien como había planeado. Cuando pisamos el césped me noto sin fuerzas,
aflojo el ritmo y Javi se pone delante. Ahora es él quién acelera y yo veo imposible
seguirle, no puedo respirar bien, aunque las piernas responden sin problemas.

    Enseguida alcanza a Alfonso. Yo voy unos 15 metros detrás de ellos, y se
perfectamente que no podré cogerlos. En un giro a derechas en el que los pierdo de
vista, decido tomarme un respiro y no agobiarme. No nos estamos jugando nada, y mi
ansia competitiva se va apagando. Termina la curva y ahí están, ahora más cerca.
Acelero todo lo que puedo, pero no los pillo…
    Termino con un crono de 23’09”, o sea, que la tercera y última vuelta ha sido la más
rápida con diferencia. He mejorado el tiempo del año pasado en más de un minuto,
corriendo esta vez a 3’49” de media los 6060 metros de la prueba. Estoy más que
satisfecho y muy contento con mi compañero Alfonso, que lleva una progresión
espectacular.
    Alicia corre unos minutos después. En su categoría dan dos vueltas, y que podré darle
ánimos mientras participa. Como siempre, se toma la salida con calma, junto a Paula,
llevando a muchos atletas por delante en el primer kilómetro. Pero ella, con ritmo
seguro, va adelantando muchos puestos, sobre todo en la segunda vuelta. Termina muy
contenta, aunque muertecita de frío…

lunes, 30 de octubre de 2017

Socuéllamos 2017, 10 kilómetros de felicidad.

    No lo he podido evitar, la mejor palabra que define mi carrera de ayer es esa: felicidad. Y es que romper ciertas barreras nos hace felices a los corredores. Una de ellas es la de los 40 minutos en el 10K, a ser posible, homologados, como los de Socuéllamos.
    A mediados del mes pasado, cuando corrí en Herencia, ya lograba encontrar buenas sensaciones y la contunuidad y el haber parado apenas unos días por un gripazo, han dado por fin sus frutos. Unos frutos que se me estaban resistiendo desde hace tiempo, pero que, con suerte, seguiré cosechando.
    Empiezo, como siempre, contando el objetivo que llevaba en mente. Tocaba hacer de liebre, sin desaprovechar un buen resultado, en caso de que no fallasen las fuerzas.
    La gran progresión de Juanan nos hizo apostar por él, para marcarnos un 39 y pico. Alfonso también se apuntaba, aunque ya ha logrado romper esta barrera, en Tomelloso. Y cerrando el grupo de "elegidos" Uti e Ignacio. Mejor imposible.
    Tras un buen calentamiento con Rubén, me voy a la salida a buscar al resto, pero no hay manera. Ellos han calentado por un sitio y yo por otro. En el último minuto localizo a Juanan, están muy delante, y con gestos, le digo que salgan sin mi, que ya los pillaré en cuanto pueda. Confío en que sigan las pautas que acordamos: al menos el primer kilómetro a 4', luego aceleramos...
    Nada más dar el pistoletazo me entran las prisas, el pelotón se alarga rápidamente y mis compañeros se alejan a un paso endemoniado. Voy sorteando atletas por un lado, por otro, a alguno casi que me lo salto ... en fin, que el primer mil, que es un pelín cuesta arriba, ya me sale a 3' y pico. Isidro ha salido a mi lado, pero con mi temerario comienzo, ha preferido dejarme a mi aire.
    Antes de llegar al segundo kilómetro les doy alcance y trato de ponerme delante, al lado de Uti. Pero el amigo Alfonso no cede ni un centímetro, va en cabeza, tirando como un poseso. Curiosamente, siempre vamos en grupo con otros corredores, no ha sido nada fácil adelantar posiciones en las calles de Socuéllamos.
    Para no aburrir demasiado, voy a omitir tiempos, ya que, aunque el Garmin pitaba casi con total precisión en las marcas de la organización, al final me dio un error de 70 metros, y yo soy demasiado tiquis miquis, no me gusta dar datos sin ser del todo correctos.
    El caso es que, a sabiendas de que iba a pagar el esfuerzo extra del principio, tomo valiente mi papel de liebre, jurando llegar lo más lejos posible para que mis compañeros consigan su objetivo. Poco después del segundo kilómetro Ignacio reacciona. No le cuadran los tiempos para bajar su marca y opta por tirar algo más fuerte que nosotros. Un empecinado Alfonso, en lugar de ponerse "a rueda", le sigue con todas sus fuerzas. Y nosotros detrás. Incluso hay veces que adelanta a Ignacio para hacer de punta de lanza. Aunque yo le echo la bronca, he de admitir que si no hubiera sido por su coraje en estos tramos, el crono habría sido algo más lento. Seguro.
    Debió de ser por el tercer o cuarto kilómetro cuando se quedó Juanan descolgado. Y, despistado de mí, no me di cuenta hasta al menos, el quinto. En mi defensa diré que bastante tenía con tratar de seguir al resto. 

    Hay una calle en este pueblo, concretamente la Calle Santiago, en la que siempre me vengo abajo en la segunda vuelta. Ya había tenido que quedarme atrás en una o dos ocasiones, a punto de rendirme, pero es aquí donde me lo planteo seriamente. Voy con la respiración forzada y dudo de mis fuerzas. Volvemos a ponernos en fila india. Voy cerrando el grupo, y cuando otro corredor me supera y se coloca a la estela de Uti, es cuando aprieto los dientes y me digo a mí mismo que no, que no voy a dejarlos ir sin más, tengo que sacar de dentro lo que quede y pelear para lograr un buen crono.
    Pasamos el 8 y pierdo de vista a Alfonso. Se queda algo rezagado. Me pongo al lado de Uti y en un tramo favorable del asfalto pega un grito desgarrador ¡ay!. Se ha lesionado el abductor. Me freno un poco con él y le pido que pare o siga andando, que no agrave la posible lesión, pero ni me contesta, sigue corriendo. Entonces pienso que si acelero es posible que desista de ir rápido, mi intención es ayudar, y conociéndolo, seguro que si trato de frenarlo me llevo un "pescozón".
    Doy un apretón fuerte, alargo la zancada y pillo a Ignacio. Le doy la última novedad y veo que estamos llegando al noveno kilómetro. Animo al presi a seguirme y venga, el que pueda que tire.
    En estos últimos metros adelanto a muchos corredores. No doy crédito a la velocidad que voy y solo espero ser capaz de mantenerla hasta meta y no caer desplomado antes...
    Último esfuerzo y cruzo la meta. Es una muy buena marca para este modesto corredor. Tras de mí llegan el resto de laguneros. Rápidamente nos vamos con Uti a enfermería, es la prioridad.
    Ahora toca un pequeño cambio en los entrenamientos y llegar a las San Silvestre a tope. En la página de carreras Ciudad Real tenéis resultados y más fotos.

lunes, 25 de septiembre de 2017

41ª Carrera Popular Villa de Herencia, 17-09-2017

    Carrera que me gusta incluir en el calendario que, por una u otra razón, apenas puedo participar. Normalmente nos pilla en fiestas en el pueblo, aunque eso no es excusa (al menos para mí). Mi ausencia suele ser por alguna inoportuna lesión. Y una "lesión" es lo que ha hecho posible este año que la corriese, ya que tenía previsto un viaje para esa fecha y un pequeño accidente de un familiar hizo que nos quedásemos en casa. Triste por un lado, pero me consuelo con correr.
    Somos 5 laguneros los que participaremos en la prueba absoluta, David, Alfonso, Isidro, Juanan y yo. Además, Krystian dará la primera vuelta con nosotros, ya que en su categoría se hace solo la mitad de este cirucuito a dos vueltas(por supuesto, ganó).
    En el corto trayecto que nos separa de Herencia, decido acompañar a Juanan e Isidro, les haré de liebre. Nada más aparcar, aparece Alfonso, con el que no contábamos, y también se suma al grupo. David, a pesar de estar recuperándose de una lesión en el gemelo, dice que cerrará el pelotón lagunero. Vamos, que correremos todos juntitos.
    Hacemos un buen calentamiento. Yo no me veo con muy buenas sensaciones, pero conociéndome, sé que tampoco son malas. Hasta que no arranquemos no sabré exactamente lo que puedo dar de sí.
    Me han pedido una media de 4'10" aproximadamente (4'15" en realidad, pero están muy bien de forma y hoy vamos a marcarnos un buen crono). Durante la primera vuelta voy sujetando siempre a Alfonso, va desbocado, y cada pocos centenares de metros tengo que decirle que se pegue a mi lado, que no se adelante y nos parta el ritmo. En fin, que con mucho trabajo (para no ir más rápidos) pasamos el kilómetro 5 en 20'45", a 4'09" el mil, dentro de los límites que yo había planeado.

    Aquí, David e Isidro comienzan a quedarse unos metros atrás, y es que el paso por el parque penaliza si no aflojas, ya que en la arena hay que esforzarse un poco más.
    Mis sensaciones son estupendas, hemos ido hablando todo el rato, haciendo gracias y sacándo cálculos anticipados del tiempo final (que, por cierto, no atiné); y ahora Alfonso y Juanan empiezan a mostrar sus verdaderas cartas. Se ponen delante y aceleran. Enseguida les advierto "váis muy rápidos", pero ellos asienten y siguen igual. Les voy cantando el ritmo de vez en cuando, Juanan se anima cuando le digo que va a hacer marca personal con toda seguridad y desde el km 7 empiezo a sufrir.
    Hasta aquí había llegado bien, pero ahora mi respiración es muy forzada y un pequeño molestar abdominal, signo inequívoco de que vamos deprisa, hace acto de presencia. Por unos momentos dudo si seguir con ellos o aflojar y quedarme con Isidro, al que voy buscando puntualmente en algunos giros y calles con pendiente, pero, bien conocedor de mis posibilidades, decido continuar y dar lo necesario para que hoy salga una marca decente.
    A falta de poco más de un kilómetro, me pongo en modo "combate" y tomo el control del grupo. Juanan se queda a mi lado y Alfonso unos metros (pocos) detrás. Entramos en el parque y mantenemos la velocidad. Tras el giro de 180 grados, aceleramos un poco más para tratar de arañar algún segundo al crono. Por un momento Juanan se despista y casi se sale del circuito, menos mal que yo iba algo más centrado y contesto rápido "¡por aquí!" cuando esquivamos una farola y me pregunta "¿por dónde?". Último arreón, me quedo sin fuerzas y en la salida del parque aflojo, hoy no soy yo el protagonista, le toca a mi compi llegar delante, parando el crono en 40'30" ¡menuda segunda vuelta!. Yo paso tres segundos detrás, Alfonso diez después, Isidro en 41'12" y David en 41'25", mejor imposible.
    A lo tonto, mi mejor marca del año en 10k y buenísimas sensaciones para la media de Alcázar...¿volveré a ver buenos cronos de nuevo? quién sabe...
Gracias a FOLBAP por las fotos.


martes, 29 de agosto de 2017

XXI Carrera Popular Las Lagunas de Villafranca, 27-08-2017

    Primer M.I.L.*
    Los nervios se hicieron con su lugar en el estómago después de Criptana. Hasta que no cruzase la meta en Villafranca, ahí estarían dando por saco. Ya soy veterano en carreras, pero cuando es en casa, esta sensación se apodera de uno como si fuese novato.
    La semana de tapering tampoco fue como yo hubiese deseado. Diversas ocupaciones me restaron tiempo de los entrenamientos; aunque, a carro pasado, puede que me viniese hasta bien.
    El sábado por la mañana acusaba cierto cansancio desde que me tocó transportar los plátanos del avituallamiento post carrera. Comentaba con Ignacio que las cajas se hacían pesadas para llevarlas desde el coche hasta su lugar en el pabellón, y aunque fueron pocas, me dejaron flojísimo. Poco después nos iríamos a cargar el camión con los regalos del sorteo, agua, y demás logística. A última hora de la mañana, etiquetar y llevarnos las casi 600 longanizas de Inzaji's, con mi hermano y el amigo Casero.
    La tarde no fue más tranquila. Me he abonado a la brocha y junto con Juanan, Krystian y Ali, pintamos el recorrido y algunas palabras de ánimo.

    Dos tilas para dormir no fueron suficientes. Con más sueño que una cesta de gatillos, acudo al café con los compañeros laguneros al bar de mis cuñados Use y Ali. Tampoco me hace el efecto que deseaba y todavía sin ganas de nada, empezamos a colocarlo todo en su sitio, vallas, mesas, sillas, arcos, cinta, carteles... falta más de una hora para nuestra carrera y no puedo con mi alma.
    Los andarines ya casi están dispuestos para salir, también comienzan a llegar los primeros corredores para recoger su dorsal, toca espabilar de una vez. Son muchos los amigos y conocidos que se me acercan para saludar y nada más dar la salida de andarines, me escabullo para vestirme de guerrero.
    Entre saludos e indicaciones a los que piden ayuda, me dan las diez menos cuarto...y sin calentar. Aprovecho el último abrazo a mi amigo José, con el que corrí la Media de Madrid, y me lo llevo conmigo a calentar, así podremos ponernos al día y contar nuestras inquietudes para hoy. Él irá en grupo, rodaje controlado que entra en la preparación de su primer maratón. Le doy algún consejo de este modesto maratoniano y rápidamente a posar para la foto del club.
    Julián, nuestro alcalde, da la salida puntual. Voy bien colocado, en puestos muy delanteros. Procuro llevar el ritmo del grupo, aunque sé de sobra que es demasiado rápido (los primeros metros son criminales), ya habrá tiempo de abrirse en el primer giro y poner la marcha adecuada.
    Por fortuna, me he puesto al lado de Uti. Quiere ir a 4' aproximadamente y eso me viene genial para los dos primeros kilómetros. Mi objetivo es claro, quiero ser el primer M.I.L.* (luego traduzco), y para ello hay que llevar una estrategia de carrera muy definida. Tengo dos rivales directos muy duros, Javi (el Rapi) y Matías. No veo a ninguno de ellos hasta que salimos al camino de las lagunas.
    El primer kilómetro lo hemos pasado más o menos en el ritmo previsto, justo por detrás de JuanJe y Jesús Maroto. Nada más tomar dirección a las lagunas nos adelanta Andrés Camuñas, otro duro competidor. No puedo evitar acelerar y preguntarle el año de nacimiento (1974), para volver a refrenarme más tranquilo ahora, al saber que está en otra categoría.
    Segundo kilómetro con Uti (pero cómo me gusta su compañía!!) en 8 minutos exactos. Ahora diviso unos 50 metros por delante al que parece ser Matías. Comienza la subida a San Isidro y la locomotora Alfonso nos adelanta sin piedad alguna. Por un lado me disgusta que mis compañeros vayan por delante, pero por otro, me alegro un montón de verlos tan fuertes. En el caso de Alfonso... a ver cuánto dura ahí delante...jejeje.
    Bajamos y llegamos al avituallamiento. En el último segundo decido no coger agua, mala idea. Menos mal que se me acerca Jesús M. y me ofrece su botella. Agradecido, le doy un sorbo y se la devuelvo. Pasamos el tres en 12'08", todo correcto. Uti me confirma que "el que va de negro" por delante es Matías. Le hemos comido unos metros y ahora, en el asfalto, nos acercamos más deprisa todavía. Contesto que voy a guardarle la distancia unos minutos, y justo en ese momento, no sé si Uti cambió de ritmo, o yo perdí el mío, el caso es que empiezo a quedarme detrás y no me veo con fuerzas para seguirle. Enseguida gira la cabeza y me hace señas, pero no me van las piernas como deberían. Tengo un jodido momento de debilidad, las dudas comienzan a venir a mi cabeza, quizás todo el cansancio acumulado esté ahora pidiendo a gritos que me pare. El trayecto que va desde el km 3 hasta la entrada a la arena se me hace eterno.
    Nada más pasar al recinto lagunar comienzo a buscar entre los corredores que llevo detrás a mi otro rival fuerte. No pierdo demasiado tiempo, ya que lo llevo pegado a mis talones. Mientras busco la parte más firme y con menos pendiente para correr, me veo ligeramente desplazado y doy un traspiés, hundiendo el pie derecho en la arena más blanda. Otro esfuerzo extra para no perder el equilibrio y caer al suelo.
    A pesar de la tormenta que he empezado a soportar, con tantos factores en contra, mi parte testaruda se impone, no soy de los que tiran la toalla facilmente. Cuando se ensancha el circuito doy alcance a Matías. Enseguida le pregunto (tratando de hacerle parecer que voy fresco) qué tal va, y me contesta con voz entrecortada ¡jodido!, claro "así vamos todos" le replico PAUSA, FOTÓGRAFO:
    Por dónde iba?? ah, si, vamos mal, pero yo voy a cambiar de ritmo (puñalada psicológica que hunde al rival). Me cuesta horrores, pero acelero. Veo muy cerca a Alfonso (no, si ya decía yo), lo adelanto y le digo "chin pun", me contesta lo mismo jajaja fue un momento muy divertido.
    Salimos al asfalto y pongo la directa. Tengo que ir fuerte hasta el kilómetro 6 si quiero adquirir una ventaja preciosa. Pero poco después de pasar por Las Banderas me vuelve a dar otro bajón. Menos mal que ahora también he alcanzado a JuanJe, que, al verme, se ha frenado, ha esperado que me ponga detrás y ha vuelto a acelerar. Llego al 6 en 24'38". Mi compañero coge agua, me pasa la botella, bebo, se la devuelvo, bebe y me echa el resto por la cabeza, tira de mí hasta San Isidro y se vuelve a frenar para dejarme bajar solo por delante. Desde luego, hoy tengo una suerte con mis compañeros que no me la merezco. He pasado de ir hundido en la miseria a llevar la moral a tope gracias a ellos.
    El regreso a Villafranca lo planteo así: motívate cazando a los que van por delante y controla a los que te siguen. Andrés Camuñas, lo adelanto. Giro la cabeza y veo un grupo de laguneros buscando guerra, acelero. Otros dos corredores en el km 7, los adelanto, 28'40". Uti por delante, David el fisio con él, a ver si los pillo.
    Giramos en la calle el Pez, Uti ha desaparecido como por arte de magia (bueno, en realidad yo sé que le gusta hacer un último mil muy fuerte y el resultado se ha notado). Llego al 8 en 32'42". Miro de nuevo hacia atrás, los laguneros siguen ahí. Comienzo el último kilómetro ya desfondado y rogando para que no se me aparezca ninguno de ellos y tenga que esprintar al final. Mi vecino León aplaude y me manda ánimos. En el cruce con mi calle están las vecinas, les grito y me aplauden (estas cositas cargan las pilas). Tuerzo hacia San Marcos, voy mirando todo el rato atrás, igualito que Fermín Cacho (pero mucho más lento, claro). David el fisio ha dejado de ser objetivo, no tengo fuerzas para pillarlo.

 
 Encaro hacia meta y la gente que me conoce comienza a gritar mi nombre. Doy un último acelerón (hay que mantener el tipo, queda poco) y acabo en 36'27" reales (36'30" oficiales).

 
    Objetivo cumplido, primer M.I.L.*
 
    *M.I.L. madurito interesante local, queda mejor que veterano B, gracias Ascen, cuñada, por darme la idea ;-)

     Sin un segundo que perder, me cambio de ropa y voy a ocupar mi lugar en meta. Cuando ya casi han entrado todos, salgo en busca de Ali, y la localizo perfectamente escoltada por nuestro compi David y Tony Layos, gracias amigos!!
    También Roberto se ha animado a correr, en benjamines, por supuesto. Aunque su frase al terminar la carrera me dejó con alguna duda: "¡NO VUELVO A CORRER MÁS!"
    El resto de la mañana fue espectacular. La entrega de trofeos, el sorteo, el obsequio a las afectadas por cáncer de mama, la comida con la maravillosa familia lagunera...


jueves, 17 de agosto de 2017

XL Marathón Popular Manchega Villa de los Molinos, Campo de Criptana, agosto de 2017.

    Estamos en la recta final de nuestra XXI Carrera Popular Las Lagunas de Villafranca. Lo ideal, de cara a afinar, es participar en alguna prueba un par de semanas antes, con el fin también de llegar bien descansado. Este año he optado por Campo de Criptana, ya que tengo la opción de elegir distancia, 5 ó 10 kms, y después de haber corrido en Membrilla y Tembleque (no hay crónica de estas pruebas), me decanto por la más corta.
    Hasta aquí he llegado entrenando bien, pero nada contento con los tiempos que voy marcando en las series. De hecho, a las dos pruebas que he mencionado antes, de las que no hay crónica, llegué poco motivado. En Membrilla, a pesar del calor, bajé de los 42 minutos en el 10 k, y en Tembleque preferí hacer de liebre a Mónica antes que salir a "degüello".
    Pero hay que cambiar el chip. Si uno no tiene ganas de competir tan cerca de nuestra carrera, se las inventa. Y algo así hice el pasado día 15. Mientras los compañeros Floren, Casero, Fillo, Mónica, Ignacio y Bienve se iban a Fuente el Fresno, en el vecino pueblo de Sara Montiel habíamos planeado correr Uti, Alonso, Alfonso, Lili y yo. Por desgracia, la delicada salud de la madre de Uti hizo que su vida se apagara la noche antes de la prueba, por lo que nuestro querido compañero causó baja en el grupo. Desde aquí vuelvo a presentarle mis condolencias, un abrazo, amigo.
   
    La mañana se presentaba muy calurosa. El recorrido está lleno de continuos sube-baja. Y los criptanenses corren que se las pelan... pero aquí hay "truco", los más rápidos suelen participar en el 10 k y no quedan galgos apenas para la prueba de veteranos (el 5k), extra de motivación.
    Tras los pertinentes saludos a Torres, Carlos Enrique, Mari Tere, etc., hacemos un pequeño calentamiento y nos colocamos en la señal del kilómetro 5. Nuestra salida se da cuando todos los del 10 k han pasado por este punto, y a la que te descuidas, zas!! al ataque!!
    Ando muy avispado y procuro colocarme muy delante, así aprovecharé la fuerte bajada que hay al principio para sacar una buena ventaja a los que vayan a correr a mi ritmo. Voy contando cabezas (con canas) y yo hago el número 4. En la primera calle que hay más o menos llana, antes de acabar el primer kilómetro, se pega a mi espalda otro veterano, pero no me adelanta. En principio pienso que voy a llevar acompañante para toda la carrera, pero en cuanto hacemos el primer giro y acelero para perder lo mínimo el ritmo que llevaba, se queda atrás. Miro de reojo el gps, voy a 4' "pelaos", de hecho, pico el primer mil en 3'58". Un poco más delante, en una subida, me da caza Lili, le veo corriendo con cierta facilidad. Es un hueso duro de roer, pero si alguno tiene que adelantarme, prefiero que sea un lagunero.
    No obstante, esto no ha hecho nada más que empezar, y las páginas de los 4 kilómetros restantes están en blanco. Y yo soy de los que le gusta llevar la pluma.
    Tras unos metros siguiéndome, pero sin dar ningún relevo, decido empezar a ponérselo difícil. En las subidas bajo ligeramente el ritmo, pero en las bajadas acelero con ganas. Y estas piernas largas con las que estoy dotado hacen que bajar conmigo se torne complicado...
    El segundo kilómetro cae en 4'10". Tiro de memoria para ver si estoy más rápido que hace dos años (el día anterior me estudié los tiempos de paso en cada kilómetro la última vez que corrí aquí), efectivamente, voy mejor. Nuevo puntito de motivación.
    Lili comienza a quedarse a varios metros y, aunque le voy animando para que me alcance (es una trampa, ya que acelero cada vez que lo hago), me hace señales de que siga yo hacia adelante. Por cierto, los tres que van delante han desaparecido, imagino que van mucho más deprisa que nosotros... En el avituallamiento procuro estar atento y coger una botella. Un pequeño trago y un poco de agua por la cabeza y como nuevo otra vez.
    Kilómetro 3, 4'12", vamos bien de fuerzas. Como mi carrera se ha vuelto táctica, apenas me fijo ya en el ritmo por cada mil. Solamente me preocupo de empezar las subidas tratando de aprovechar la inercia, aflojar ligeramente y acelerar en el último tramo. Si a continuación se baja, alargo la zancada todo lo que puedo. Si es llano, es entonces cuando me fijo en el gps para ir a 4 minutos. Todo esto unido, claro está, a alguna mirada de reojo para localizar a mi amigo Lili.
    La parte buena de esta carrera es que ya solo me quedan dos kilómetros. La parte mala es que voy genial de fuerzas y voy a subir las pulsaciones un poco más. De hecho, el cuarto mil lo marca el Garmin en 3'56", y es que la mayor parte de este kilómetro es con perfil favorable, excepto al final, que hay una empinada cuesta. Aquí volví a animar a Lili para que se pusiese a mi lado, pero al igual que antes, guardó las distancias.
    Como ya nos conocemos bien y sé de sobra que no va a tirar la toalla, pongo la última marcha para no tener que vérmelas con él en un sprint final. Aunque confío mucho en mí, el amigo es también muy rápido, y no quiero darle opciones.
    Penúltima calle, cuesta arriba, dándolo todo. Faltan pocos metros para llegar al final de esta calle y me quedo vacío, no tengo más remedio que aflojar muchísimo para hacer el último giro y encarar la recta hacia la meta. En apenas 10 ó 15 segundos recobro el aliento y comienzo la bajada a todo lo que puedo. Voy estrenando zapatillas, son unas Joma de las rápidas. Hasta ahora he ido pisando mucho de talón, pero toca probar entrar de metatarso. El resultado es buenísimo, son cómodas pise como pise. Y me hacen entrar en meta en 19'55", treinta segundos menos que hace dos años. Medalla de chocolate, pero muy contento por lo bien que me han respondido las fuerzas.
    Justo detrás Lili y Alfonso, luego otro veterano, y entra Alonso en octavo lugar. Lo hemos hecho todos genial.
    Ahora a "entrenar en secreto" hasta el 27... :-)